¿Cómo se logra ser santo a los 15 años? ¡Este es el camino que Carlo Acutis siguió!

Acabo de descubrir la canción recién lanzada por Canto Católico, titulada «Caminar hacia Dios» en honor al nuevo santo de la Iglesia: san Carlo Acutis.

Me pareció que viene muy bien como introducción para hablar de Carlo, porque expresa el mismo mensaje que él encarnó en su vida: mostrar que la juventud, la Eucaristía y el amor a Dios pueden brillar en el mundo entero, incluso a través de la red.

«Caminar hacia Dios»: ¡no solo para unos pocos escogidos!

Carlo no es un santo lejano. Fue un joven como muchos de hoy en día: le gustaban los videojuegos, la informática, la pizza y también el fútbol. ¡Incluso hay videos de él en internet, como los que se usaron para el video que te compartí!

Su testimonio de vida me toca particularmente y por eso es tan apasionante poder escribir y hablar de él. ¡Es importante que muchos conozcan su historia! Supe de su causa mucho antes de haber sido declarado venerable por el Papa Francisco gracias al internet, el mismo mundo que Carlo utilizó para divulgar los milagros eucarísticos.

También debo decir que, en mi experiencia como catequista de adolescentes, he visto cómo el testimonio de Carlo ha tocado el corazón de muchos jóvenes y de sus familias. Su vida demuestra que la santidad no es algo distante, sino algo alcanzable.

Carlo nos enseña que ser joven y santo no es una contradicción, sino una invitación a vivir con pasión y autenticidad nuestra fe.

Como cristianos tenemos la sensible misión de evangelizar con nuestras acciones más que con las palabras, y la invitación se hace más evidente al extenderla hacia nuestros jóvenes, para poder acompañarlos en sus propios caminos de fe, mostrándoles que la santidad es posible y cercana.

 

«A través de la red, hasta el mundo»: el legado digital de san Carlo Acutis

Carlo, como buen chico de su época, entendió que la tecnología es una herramienta poderosa para evangelizar. Con creatividad y fe, llevó el mensaje de Jesús a miles a través de la web, especialmente con su famoso proyecto sobre los milagros eucarísticos.

Su exposición virtual sobre estos milagros buscaba que muchos jóvenes (y no tan jóvenes) pudieran vivir también la experiencia. Así, logró que el mensaje llegara a muchas personas, demostrando que usaba las nuevas tecnologías y sus gustos propios para el bien, para trabajar en su santidad sin dejar de ser un adolescente común y corriente.

Con esa convicción usó internet no para mostrarse, sino para mostrar a Jesús y a la Santísima Virgen María. ¡Hoy, como él, también nosotros podemos hacer de las redes un lugar luminoso!

En medio de todo esto te invito a preguntarte (yo también me preguntaré): «¿Cómo usar internet como él lo hizo?», ¿«Cómo hacer que el mensaje de Dios navegue a través de la red?», «¿Uso la tecnología o dejo que esta me manipule?».

«Lanzarnos a la santidad»: ¡nosotros también podemos!

¿Alguna vez has sentido que la santidad no es para ti? ¿Crees que es solo para gente perfecta, religiosa o que vivió hace siglos?

 

Sé que hoy día la palabra santidad parece hecha por «extraterrestres» y que hablar de ella, en especial a los más jóvenes, casi que escandaliza. Es cierto: uno de los desafíos más grandes en este encuentro diario con Jesús es encontrar modelos jóvenes y palpables que hablen directamente al corazón.

Por eso ¡la historia del nuevo santo millenial, san Carlo Acutis, nos dice algo más! Pienso que ahora cada uno de nosotros podemos preguntarnos: «¿qué comenzaría a hacer diferente en mi vida hoy, para construir mi camino de santidad con lo que ya soy y hago?».

No necesitamos esperar a ser perfectos. Carlo no tuvo una vida fuera de lo común, ¡pero sí vivió todo con un amor y una devoción extraordinaria! Su gran ruta fue sencilla: poner a Dios en el centro, incluso en lo cotidiano.

 

Reto final: «7 días para caminar hacia Dios con san Carlo Acutis»

 

Carlo Acutis no es solo un modelo para admirar, es un compañero real para tu camino al cielo.

Los santos no están lejos: están más cerca que nunca. Y tú, con lo que tienes hoy, puedes empezar a caminar hacia esa misma meta.

Con esto en mente… ¡te invito a un reto para caminar hacia Dios, junto al nuevo santo! Llamémoslo «7 días con san Carlo Acutis».

  1. Participa de la misa diaria (o ve una vez más, entre semana, aparte del domingo)

 

Haz de la misa tu ruta hacia Dios. Carlo decía: «La Eucaristía es mi autopista al cielo». Su vida estaba iluminada por la presencia real de Jesús en la Eucaristía.

De hecho, al hacer su primera comunión, a sus escasos 7 años, le dijo a su mamá: «Estar siempre unido a Jesús, ese es mi gran proyecto de vida».

  1. Visita al Santísimo y permanece en adoración

La devoción de Carlo era tan profunda que para él no bastaba con ir a misa diaria para recibir a Jesús en la Eucaristía: trataba de visitarlo en diferentes espacios y capillas donde estaba expuesto y donde había ocurrido algún milagro eucarístico.

 

«Cuando te pones delante del sol te bronceas, pero cuando te pones delante de Jesús en la Eucaristía te conviertes en santo». Quédate un poco más frente al Santísimo y deja que Él te transforme.

 

  1. Reza un rosario, o comienza por hacer un denario a la Virgen

 

Carlo encontraba valor en el Rosario y recordaba: «Encuentra a Dios y encontrarás el sentido de tu vida». Contempla los rosarios con los ojos de María, ¡es una devoción preciosa!

 
  1. Busca la confesión

 

«La tristeza es mirarse a uno mismo, la felicidad es mirar a Dios». Vive la reconciliación como el gran paso para levantar la mirada hacia el Señor.

 
  1. Comparte en redes lo que haces y dale propósito a todo lo que miras y comunicas

 

Carlo nos advertía: «¡Criticar a la Iglesia es criticarnos a nosotros mismos! La Iglesia es la dispensadora de tesoros para nuestra salvación». Usa tus palabras y publicaciones no para criticar, sino para edificar y mostrar lo bueno.

 
  1. Cuida tu alma tanto como tu cuerpo

 

«¿Por qué los hombres se preocupan tanto por la belleza de sus cuerpos y luego no se preocupan por la belleza de sus almas?». Dedica un momento a la oración o a la lectura espiritual, embelleciendo tu interior.

 

  1. Haz un pequeño acto de desprendimiento y pide la intercesión de Carlo

 

Él decía: «La santificación no es un proceso de suma, sino de resta. Menos yo para dejar espacio a Dios». Renuncia a algo sencillo hoy y ofrece una oración pidiendo su intercesión.

 

¿Lo hacemos juntos? ¡Cuéntanos en los comentarios si lo haces y cómo te va en el reto!

 

Fuente: Diana Yepes Catholic.link

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